El personal del Instituto Mexicano del Seguro Social en Chetumal mantiene un plantón frente a las instalaciones sindicales ante la falta de acuerdos salariales y el déficit crítico de insumos, equipo médico y condiciones de infraestructura para la atención a derechohabientes.
Disputa laboral en la representación del SNTSS
El personal exige mejoras salariales y garantías de una vejez digna tras el fracaso de las negociaciones en la Ciudad de México y la ausencia de la dirigencia nacional.
Trabajadores del Hospital General de Zona y Medicina Familiar No. 1, ubicado en la avenida Adolfo López Mateos 428, establecieron un plantón en la sede sindical situada en la intersección de la avenida Insurgentes y Prolongación Héroes. Esta movilización responde a la falta de resultados tras el envío de representantes de las 37 secciones del país ante la Secretaría de Gobierno. El sector laboral denuncia una gestión opaca en las negociaciones, señalando que los enviados fueron privados de sus dispositivos móviles y aislados legalmente durante el proceso.
La ausencia del líder del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social, Rafael Olivos Hernández, durante las reuniones en el centro del país ha fracturado la comunicación entre la base y la dirigencia. Esta desconexión motiva que los trabajadores mantengan la presión social, al considerar que la omisión de las autoridades sindicales compromete directamente su patrimonio y estabilidad económica. Durante la marcha del 8 de octubre, el personal reportó intentos de coartar la libertad de expresión, situación que califican como un acto de violencia contra sus derechos laborales.
Deficiencias críticas en la infraestructura hospitalaria
El personal médico subraya la inoperancia de áreas especializadas y la falta crónica de recursos básicos que pone en riesgo la responsabilidad legal de los trabajadores.
El hospital de Chetumal enfrenta un deterioro estructural prolongado que limita la prestación de un servicio digno. La dirección del organismo nacional ha ignorado las peticiones formales presentadas por la plantilla, manteniendo un área de cuidados intensivos que, pese a haber recibido una inversión significativa de recursos, permanece sin operar. Esta parálisis técnica traslada una carga administrativa y legal injusta hacia los trabajadores, quienes asumen ante los derechohabientes las consecuencias de la escasez de medicamentos e insumos médicos esenciales.
La base laboral advierte que el nosocomio local se encuentra en un estado de abandono operativo que requiere con urgencia una nueva clínica equipada para atender las necesidades actuales. Mientras la infraestructura actual se mantiene sin el soporte necesario, el personal clínico se enfrenta a la vulnerabilidad de posibles demandas por parte de los pacientes, una responsabilidad que, según los manifestantes, corresponde estrictamente a las autoridades del organismo.
Reclamo histórico de los jubilados por las Afores
El movimiento de pensionados demanda ante la Suprema Corte la recuperación del 60 por ciento de sus ahorros de retiro que permanece sin ser liquidado.
La doctora Anatolia Franguti Cordero, representante del Movimiento Social Jubilados Pie de Lucha, ha vinculado la causa de los trabajadores activos con las demandas de los jubilados del IMSS. El colectivo sostiene que los pensionados han recibido apenas el 40 por ciento del monto total de sus Afores, desconociéndose el paradero del 60 por ciento restante que fue descontado quincenalmente durante 28 años de servicio.
El movimiento ha interpuesto tres expedientes ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación, buscando la recuperación íntegra de los recursos que fueron aportados durante la vida laboral de los afectados. Esta acción jurídica busca garantizar la justicia en el retiro, desestimando pretensiones de doble pensión y enfocándose exclusivamente en la restitución de capital propio. El plantón se mantendrá sin interrumpir las actividades médicas normales, reservando la posibilidad de escalar las acciones de protesta en función de las futuras respuestas oficiales.

