La Fiscalía General de la República ejecutó el aseguramiento de dos predios industriales en Reynosa, Tamaulipas, dedicados al procesamiento irregular de hidrocarburos, tras señalamientos sobre la visibilidad de estas actividades frente a instalaciones de la Guardia Nacional.
Hallazgo de infraestructura en zona de alta visibilidad
El operativo realizado el martes 21 de julio en la carretera Monterrey-Reynosa evidenció la existencia de una planta con equipamiento industrial operativo a plena vista de autoridades.
La ubicación del predio, cercano al Libramiento Sur II y a la brecha del Becerro, permitió la observación constante de la logística de extracción y transporte de hidrocarburos. Testimonios señalan que el flujo de vehículos de carga y la presencia de tanques de grandes dimensiones eran perceptibles desde las instalaciones de la Guardia Nacional situadas en puntos elevados. La Fiscalía General de la República no ha determinado el periodo de operación ni la vinculación con redes de huachicol fiscal.
Activos incautados en el primer operativo
Las autoridades federales confiscaron equipamiento especializado para el almacenamiento y trasiego de combustibles durante el cateo inicial.
- Hidrocarburos: 3 millones 769 mil 500 litros asegurados.
- Vehículos de carga: Seis tractocamiones y siete pipas.
- Almacenamiento: 11 tanques móviles y siete tanques verticales.
- Equipo auxiliar: Ocho motobombas, tres generadores eléctricos y un remolque tipo plataforma.
Segunda intervención en territorio tamaulipeco
Una acción paralela resultó en la clausura de un segundo centro de operaciones de características análogas en un punto no revelado de Reynosa.
El decomiso incluyó maquinaria de naturaleza industrial y 109 mil 400 litros de hidrocarburos adicionales. Al igual que en la primera intervención, las autoridades no reportaron personas detenidas en flagrancia ni ofrecieron detalles sobre la capacidad productiva o la red de distribución del combustible procesado en estos predios.
El rol de Tamaulipas en el huachicol fiscal
La geografía estatal convierte a Tamaulipas en un nodo crítico para las investigaciones federales sobre el flujo ilegal de combustibles.
La proximidad con el estado de Texas facilita el ingreso de cargamentos que alimentan las estructuras del huachicol fiscal en territorio mexicano. La infraestructura de conexiones terrestres y marítimas de la entidad sostiene la recurrencia de este estado en las pesquisas federales, marcándolo como un punto estratégico dentro de la actual estrategia contra el trasiego ilícito de energéticos.




