La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo instó a establecer una coordinación binacional con Estados Unidos para salvaguardar al lobo mexicano, una especie transfronteriza en riesgo de extinción que requiere protocolos internacionales de protección independientemente de las políticas estadounidenses.
La postura del gobierno ante la revisión de medidas en Estados Unidos
La mandataria fijó su posición tras el anuncio del presidente Donald Trump sobre la revisión de las medidas de protección del lobo gris.
- Reversión histórica: Recordó que intentos previos de modificar las protecciones en la nación vecina fueron revocados por instancias judiciales.
- Impacto real: Subrayó que los registros señalan una incidencia mínima de la especie en el ganado, citando solo una afectación confirmada de entre 20 mil cabezas de ganado.
- Integridad biológica: Afirmó que, más allá de la ubicación geográfica, el animal constituye una especie que debe ser conservada de forma integral en ambos lados de la frontera.
Protocolos internacionales y soberanía de la especie
La jefa del Ejecutivo federal reiteró que la gestión de esta especie se rige por convenios globales que definen niveles de protección específicos.
- Naturaleza transfronteriza: Al habitar tanto territorio mexicano como estadounidense, el lobo mexicano demanda un esquema de cooperación que evite acciones unilaterales.
- Protección normativa: La especie cuenta con un marco legal vigente en México, el cual se alinea con protocolos internacionales que determinan el nivel de resguardo según el censo poblacional de los ejemplares.
- Llamado a la coordinación: La presidenta Sheinbaum Pardo enfatizó que la preservación de la fauna en peligro debe anteponerse a las decisiones políticas coyunturales, manteniendo la vigilancia sobre el estatus de la especie en la región norte.

