El huracán Simon alcanzará la categoría 4 antes de impactar las costas de Jalisco y Nayarit entre el 10 y 11 de octubre de 2026, con vientos de 220 km/h, oleaje de 4 metros y precipitaciones acumuladas de hasta 400 mm.
Cronología de intensificación y trayectoria costera
El sistema ciclónico consolidará su fuerza de huracán mayor el 10 de octubre frente a las costas de Colima y Jalisco tras un proceso de rápida intensificación técnica.
La tormenta tropical Simon mantiene actualmente un desplazamiento paralelo a los litorales nacionales a una velocidad de 11 km/h en dirección oeste-noroeste. Los registros iniciales indican vientos sostenidos de 85 km/h frente a Michoacán y Colima. Las anomalías térmicas detectadas en el océano Pacífico han catalizado una ciclogénesis acelerada, obligando al Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y al Centro Nacional de Huracanes (NHC) a establecer una zona de vigilancia activa que abarca desde Punta San Telmo, Michoacán, hasta Manzanillo, Colima.
Impacto regional y riesgo hidrológico acumulado
La saturación de suelos provocada por el arrastre de humedad de Simon eleva el peligro inminente de deslaves, desbordamiento de cauces e inundaciones severas en el occidente del país.
Los estados del occidente y sur mexicano enfrentan un escenario de precipitaciones extremas que alcanzarán los 400 mm, sumado a marejadas ciclónicas superiores a los 4 metros. La infraestructura de las entidades costeras presenta una vulnerabilidad crítica debido al impacto previo de los ciclones Polo y Rachel. Jalisco se mantiene en alerta máxima al proyectar acumulados críticos de 300 a 400 mm y vientos superiores a 120 km/h a partir del sábado por la noche. Por su parte, Nayarit y Colima reportan oleaje de 3 a 4 metros con condiciones de impacto directo durante el fin de semana. Michoacán y Guerrero experimentan lluvias torrenciales de 150 a 250 mm con rachas de 70 km/h, mientras que Oaxaca registra precipitaciones de 75 a 150 mm con oleaje continuo. Sinaloa entrará en fase preventiva desde el domingo 11 de octubre ante la llegada de desprendimientos nubosos.
Protocolos de mitigación y seguridad estructural
La salvaguarda de vidas depende de la ejecución de protocolos de evacuación temprana y el aseguramiento de la infraestructura habitacional antes del deterioro de las condiciones meteorológicas.
Protección Civil coordina evacuaciones en áreas identificadas como zonas hidrológicas críticas. El aseguramiento de viviendas exige la instalación de protecciones de madera o bandas adhesivas en cristales para resistir la presión barométrica y el impacto de proyectiles. Resulta vital retirar objetos sueltos de terrazas y azoteas, además de despejar ductos de desagüe, canaletas y registros de drenaje para evitar colapsos. El corte preventivo del suministro de gas, electricidad y agua potable es indispensable antes de la llegada del meteoro. La mochila de emergencia debe contener documentación protegida en sellado hermético, raciones para 72 horas, estuches de curación y dispositivos de radiofrecuencia con baterías de reserva. Durante el paso del núcleo, la población debe permanecer en habitaciones interiores alejadas de vanos y cristales, evitando cualquier tránsito sobre zonas inundadas, incluso si se percibe una calma temporal al cruzar el ojo del huracán.

