La presidenta Claudia Sheinbaum delineó estrategias clave para que Estados Unidos contribuya a mitigar la violencia en México, incluyendo la reducción del flujo de armas, el combate al lavado de dinero y un enfoque de salud pública en adicciones, manteniendo la soberanía territorial.
Cuando las armas cruzan la frontera: El desafío de la violencia
Este lunes, 18 de mayo de 2026, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, expuso las acciones fundamentales que el gobierno de Estados Unidos de América (EUA) debe emprender para disminuir la violencia que azota a México. Sheinbaum enfatizó la necesidad de contener el suministro armamentístico.
Durante una conferencia de prensa matutina, la mandataria afirmó que EUA tiene la responsabilidad de “disminuir la entrada de armas a México para no fortalecer a grupos delictivos”. Esta medida se presenta como un pilar en la estrategia para desarticular la capacidad operativa de las organizaciones criminales en el territorio mexicano.
Más allá de la fuerza: La salud pública como estrategia de paz
La presidenta Sheinbaum articuló un enfoque adicional que trasciende la interdicción tradicional. Sugirió que la prevención y la salud pública deben ser prioritarias para reducir la violencia.
“Si Estados Unidos quiere ayudar a México para disminuir la violencia, lo mejor que puede hacer es atender la prevención, la salud pública, afortunadamente hoy lo reconocen en México”, declaró la presidenta. Su gobierno, por su parte, se enfoca en la violencia generada por grupos delincuenciales vinculados al tráfico de drogas.
El rastro del dinero: Desarticulando redes desde su financiamiento
Un elemento crítico en la propuesta de la titular del Ejecutivo federal se centra en la esfera financiera. La presidenta subrayó la importancia de la colaboración de EUA para interrumpir las fuentes económicas de la delincuencia.
Sheinbaum destacó la necesidad de “combatir el lavado de dinero en Estados Unidos, porque cuando se vende la droga en Estados Unidos ¿dónde queda ese dinero?”. La interrupción de estos flujos ilícitos es crucial para debilitar la infraestructura operativa de los grupos criminales.
Territorio innegociable: La operación mexicana en el centro
En la dinámica de cooperación bilateral, la presidenta Sheinbaum estableció principios claros de soberanía. Mantuvo una postura firme respecto a la autonomía de las instituciones mexicanas en su propio territorio.
Indicó que su gobierno favorece la “coordinación y cada uno opera en su territorio”. Subrayó además que “la mejor forma que nos ayuden es atendiendo lo que tiene que atender en Estados Unidos, ¿nos quieren ayudar con información? Bienvenido, pero en México tiene que operar las instituciones mexicanas, no puede operar Estados Unidos”. En este contexto, la presidenta rechazó cualquier vinculación de funcionarios de su gobierno con la delincuencia organizada.
Una agenda bilateral en construcción: El futuro de la cooperación
El diálogo entre ambas naciones continúa activo. La presidenta Sheinbaum informó que el próximo lunes 25 de mayo tiene programada una reunión estratégica.
Se encontrará con Sarah Carter, quien ocupa la dirección de la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas de Estados Unidos. Este encuentro representa una oportunidad para profundizar en la implementación de las medidas propuestas y fortalecer la cooperación binacional.



