La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ha reabierto el análisis de los amparos interpuestos por Juan Antonio Vera Carrizal, señalado como el presunto autor intelectual del ataque con ácido contra María Elena Ríos. Este proceso se reactiva tras una previa decisión de la SCJN de no ejercer su facultad de atracción el 13 de mayo, una resolución que ha sido puesta en revisión por solicitud del ministro Hugo Aguilar.
El camino procesal previo: negación y giro inesperado
Inicialmente, el máximo tribunal del país había determinado no asumir la atracción de los recursos de amparo presentados por Vera Carrizal. Esta resolución generó una crítica explícita de María Elena Ríos, quien manifestó que la justicia “perdió” con dicha decisión. La coyuntura de la SCJN de no atraer el caso abría un camino procesal que generaba incertidumbre sobre el alcance de la justicia para las víctimas de violencia.
Solicitud de un ministro altera el curso judicial
Un cambio significativo en el curso del proceso ocurrió cuando el ministro Hugo Aguilar, quien también funge como ministro presidente de la SCJN, pidió al pleno reconsiderar la atracción del caso. Esta solicitud implica que los magistrados evaluarán nuevamente si la Suprema Corte debe tomar conocimiento directo de los amparos, lo cual tendrá un impacto determinante en el futuro legal de Juan Antonio Vera Carrizal. La audiencia programada en Oaxaca para revisar estos amparos fue suspendida precisamente a causa de la petición de reconsideración formulada por el ministro Aguilar, un desarrollo que la abogada de María Elena Ríos le notificó directamente.
Clamor por justicia y perspectiva de género en la SCJN
En este contexto de reevaluación, la sociedad civil y diversas instituciones han elevado su voz. Tras una manifestación pública en el Monumento a la Revolución, María Elena Ríos reveló la programación de la audiencia, enfatizando la relevancia del momento judicial. Una dependencia (referencia general a una institución o entidad) ha exhortado al Poder Judicial a operar bajo una estricta perspectiva de género. Este llamado busca prevenir cualquier resolución que pudiera desencadenar impunidad en un caso de alta resonancia social. La misma dependencia ha reafirmado su solidaridad con María Elena Ríos y con todas las mujeres que han sobrevivido a actos de violencia similar. La posibilidad de que Juan Antonio Vera Carrizal obtenga su libertad gracias a estos amparos subraya la urgencia de una decisión judicial que refuerce la justicia y la protección de las víctimas.



