Morena continúa como la principal fuerza política en Quintana Roo rumbo a las elecciones de 2027, pero al interior del movimiento ya se vive una intensa disputa por la sucesión estatal, donde el nombre de Rafael Marín Mollinedo comienza a ganar terreno rápidamente frente a otros perfiles que durante meses parecían dominar el escenario político.

De acuerdo con distintas encuestas publicadas durante los últimos meses por firmas y agregadores políticos como Polls MX y Cripeso, Morena mantiene niveles de preferencia electoral superiores al 50% en Quintana Roo, colocándose muy por encima de la oposición rumbo a la próxima gubernatura. (polls.mx, cripeso.com)

Ese posicionamiento ha provocado que la verdadera batalla política no esté actualmente entre partidos, sino dentro de la propia coalición Morena-Verde, donde varios grupos ya comenzaron a disputar el liderazgo rumbo a la candidatura.
Durante buena parte de 2025 y principios de 2026, el senador Eugenio “Gino” Segura aparecía como uno de los perfiles más fuertes y mejor posicionados rumbo a la sucesión estatal.
Algunas mediciones incluso lo colocaban encabezando escenarios internos de Morena gracias a su alta presencia mediática, estructura política y cercanía con grupos importantes del oficialismo estatal. En varias encuestas difundidas a finales de 2025, Gino Segura aparecía con ventajas claras frente a otros aspirantes morenistas. (polls.mx)
Sin embargo, operadores políticos y analistas locales consideran que el senador comenzó a perder fuerza en los últimos meses debido a una estrategia enfocada principalmente en eventos institucionales, posicionamiento de imagen y presencia en sectores empresariales, alejándose de la operación territorial tradicional.
En contraste, Rafael Marín Mollinedo ha comenzado a crecer rápidamente dentro de la conversación política estatal.
El ex titular de la Agencia Nacional de Aduanas de México y personaje históricamente cercano a Andrés Manuel López Obrador ha intensificado recorridos por colonias, reuniones vecinales y encuentros directos con ciudadanos en distintos municipios de Quintana Roo.
Y es precisamente esa estrategia la que varios analistas consideran clave en su crecimiento político reciente.
Mientras gran parte de la política actual se mueve entre redes sociales, campañas digitales y eventos de alto nivel, Rafael Marín apostó por regresar a la vieja escuela política: caminar territorio, escuchar directamente a la gente y mantener presencia constante en las calles.
Incluso en redes sociales y espacios políticos locales ya comienza a circular un apodo que refleja esa narrativa:
“El gobernador del pueblo”.

Distintos operadores políticos consideran que en apenas unos meses Rafael Marín logró conectar con sectores populares donde otros perfiles llevan años intentando consolidarse.
Además de su cercanía histórica con López Obrador, Marín también mantiene reconocimiento dentro de estructuras fundadoras de Morena y grupos políticos tradicionales del sureste mexicano.
La disputa interna entre Morena y el Partido Verde también comienza a hacerse más visible en Quintana Roo, especialmente por el control político de la sucesión estatal y las candidaturas rumbo a 2027.
Mientras algunos grupos impulsan perfiles ligados a estructuras institucionales y alianzas empresariales, otros sectores morenistas comienzan a inclinarse por figuras con trabajo territorial y operación política más cercana a las bases.
Por ahora, Morena mantiene amplia ventaja frente a la oposición y todo apunta a que la verdadera elección rumbo a 2027 podría definirse primero dentro del propio oficialismo estatal.
Y dentro de ese escenario, Rafael Marín parece haber encontrado una fórmula que, al menos por ahora, comienza a modificar el tablero político de Quintana Roo.

Para conocer mas de esta nota te recomendamos leer esto.



