En una región que se ha convertido en uno de los motores económicos más dinámicos de México, la península —integrada por Quintana Roo, Yucatán y Campeche— vive una transformación profunda. Turismo, inversión, desarrollo inmobiliario y servicios financieros convergen en un ecosistema donde pocos logran destacar.
Hoy, tres perfiles están llamando particularmente la atención. No necesariamente por ser nuevos en todos los casos, sino por el momento que atraviesan, las decisiones que han tomado y el papel que comienzan a jugar en el presente y futuro de la región.
Desde la inclusión financiera hasta el desarrollo hotelero y el boom inmobiliario, Eduardo Dondé de Teresa, José Elías Barbosa Martín y los hermanos Martínez Peón representan tres formas distintas de construir poder en la península mexicana.
Eduardo Dondé de Teresa: el momento que lo coloca en el centro del sistema financiero social
Si hay un nombre que hoy está entrando en el radar de forma contundente, es el de Eduardo Dondé de Teresa.
No porque sea nuevo —Fundación Dondé es una institución con décadas de historia en México—, sino porque el contexto actual lo ha colocado en una posición estratégica sin precedentes. La situación del Nacional Monte de Piedad, marcada por tensiones laborales e incertidumbre operativa, ha abierto un espacio que hoy Dondé está capitalizando de manera natural.

En este escenario, Fundación Dondé se perfila como la principal alternativa en el sector prendario, posicionándose como una opción sólida, confiable y con capacidad operativa a nivel nacional. Con más de 400 sucursales en todo el país, su infraestructura ya estaba lista. Lo que faltaba era el momento. Y ese momento llegó.
Dondé no solo dirige una red de casas de empeño; lidera un modelo que integra inclusión financiera con impacto social. Economista por el ITAM y con doble posgrado por la Universidad de Harvard, su perfil combina una formación académica de élite con experiencia en políticas públicas, sector salud y asesoría empresarial.
Bajo su liderazgo, la fundación ha fortalecido su alcance en educación, acceso al crédito y apoyo a comunidades vulnerables, al tiempo que impulsa el crecimiento de Banco Dondé, su apuesta más reciente dentro del ecosistema financiero.

Y es precisamente aquí donde comienza a llamar aún más la atención.
Porque este “nuevo bebé” —como ya se le empieza a ver en el sector— Banco Dondé ya se posiciona dentro del top 10 de instituciones mejor evaluadas en servicio según la CONDUSEF, un indicador clave en un mercado donde la confianza lo es todo. En un país donde la experiencia del usuario en servicios financieros suele ser un reto, contar con un banco que atienda bien, de forma clara y eficiente, no es un detalle menor: es una ventaja competitiva.

Hoy, mientras el mercado observa una reconfiguración en el sector, Dondé está en el spotlight, no por casualidad, sino por preparación. Su estructura, su visión y su timing lo colocan en una posición donde muchos comienzan a verlo como el nuevo referente del sector.
En otras palabras: mientras unos enfrentan incertidumbre, otros toman el liderazgo.
José Elías Barbosa Martín: de constructor a protagonista del negocio hotelero
Si Dondé representa el poder financiero con impacto social, José Elías Barbosa Martín representa la evolución del negocio turístico en su máxima expresión.

Durante más de 25 años, Barbosa ha sido uno de los nombres detrás de la infraestructura que ha dado forma al Caribe Mexicano. Desde la planeación y construcción de todos los complejos de Grupo Palace Resorts, hasta su participación en proyectos con cadenas internacionales como Hyatt, Iberostar, Majestic Resorts y Excellence Resorts, su huella está presente en algunos de los destinos más importantes del país.
Pero lo que hoy lo coloca en el radar no es su pasado, sino su siguiente movimiento.

Barbosa está dejando de ser solo el constructor para convertirse en protagonista del negocio hotelero.
A través de Trobbu, impulsa un modelo distinto que responde a una nueva lógica del mercado: la combinación entre inversión, hospitalidad y experiencia.
Este concepto plantea una estructura donde el cliente ya no es únicamente huésped, sino también puede convertirse en inversionista. En términos simples, el modelo permite que una persona adquiera una unidad dentro del desarrollo —habitaciones o espacios operados bajo esquema hotelero— y, a partir de ahí, pueda generar ingresos a través de su renta.
Es decir:
- el inversionista adquiere una unidad
- esta se integra a una operación hotelera profesional
- genera rendimientos a través de su ocupación
- y el propietario puede disfrutarla en determinados periodos
Este esquema combina lo mejor de dos mundos: inversión inmobiliaria y experiencia vacacional. Además, elimina muchas de las fricciones tradicionales de ser propietario, ya que la operación, mantenimiento y comercialización son gestionados por el propio modelo.
En este contexto, Trobbu no solo es un desarrollo, sino una propuesta que busca redefinir la forma en que las personas invierten en turismo: menos pasiva que la compra de tierra, pero más estructurada que el alquiler tradicional.
Este giro lo posiciona como uno de los perfiles más interesantes del sector actualmente. Porque entiende el negocio desde la raíz —la tierra, la construcción, la operación— y ahora está integrando todo en una misma visión.



En un mercado donde el turismo sigue siendo uno de los pilares económicos más fuertes del país, Barbosa representa esa nueva generación de líderes que ya no solo ejecutan, sino que estructuran, invierten y transforman.

Martínez Peón: la nueva sangre que está capitalizando el boom inmobiliario
En contraste con los perfiles consolidados, surge una nueva generación que, sin hacer demasiado ruido, está construyendo su lugar dentro del mapa económico del sureste.

José Rafael y Ricardo Martínez Peón son parte de esa nueva sangre.
Como socios fundadores de Grupo GEA, han desarrollado un modelo que responde directamente al momento que vive la península: crecimiento territorial, inversión en tierra y desarrollo de comunidades planeadas.
Desde 2016, han impulsado una estrategia enfocada en la creación de desarrollos inmobiliarios accesibles, bien ubicados y con alto potencial de plusvalía. Hoy, cuentan con más de 11 desarrollos comercializados exitosamente y un portafolio en expansión que supera la decena de proyectos, incluyendo propuestas como Gran Telchac, Mahal y Wayúum.
Pero más allá de los proyectos, lo que los distingue es su enfoque.
Han entendido que el mercado ya no solo busca vivienda, sino oportunidades de inversión. Y han estructurado su modelo en torno a ello, incorporando esquemas como el Plan GEA, que facilita el acceso a la propiedad sin las barreras tradicionales del sistema financiero.
En un entorno altamente competitivo, donde múltiples desarrolladores buscan posicionarse, los Martínez Peón han optado por un crecimiento constante, silencioso y estratégico.

No son los más mediáticos. Pero están avanzando.

Y en el negocio inmobiliario, eso muchas veces vale más.
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