El Papa León XIV inició su visita apostólica a España este sábado, 6 de junio de 2026, aterrizando en Madrid. Su gira de seis días y 2500 kilómetros abordará temas cruciales como la migración y la delicada cuestión de los abusos, culminando con encuentros multitudinarios.
La llegada que transformó el ambiente de Madrid
Madrid experimentó un entusiasmo generalizado por la histórica visita apostólica del Papa León XIV. El avión que lo trasladó desde Roma aterrizó puntualmente a las 10:30 de la mañana en la capital española, marcando el inicio de su recorrido que se extenderá hasta el 12 de junio. Durante esta gira, el Pontífice visitará Madrid, Barcelona, Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife, cubriendo 2500 kilómetros.
El meticuloso protocolo de bienvenida real
El Obispo de Roma fue recibido en el aeropuerto por los Reyes de España, Felipe VI y Doña Letizia, así como por el presidente Pedro Sánchez y una amplia comitiva. La ceremonia de bienvenida oficial se llevó a cabo en el Patio de Armas del Palacio Real, un espacio engalanado para la ocasión. Se entonaron los himnos del Vaticano y de España, y se dispararon 21 salvas en honor al Pontífice. El monarca y el Papa pasaron revista a la guardia real, y el Obispo de Roma saludó a diversas autoridades políticas y eclesiásticas. Miles de personas se congregaron alrededor del palacio, vitoreando y aplaudiendo su llegada.
En cuanto a la vestimenta, la Reina Letizia lució un atuendo blanco, un privilegio reservado para las soberanas de países católicos. El rey llevó una corbata amarilla, un guiño a uno de los colores pontificios. La princesa Leonor y la infanta Sofía, por su parte, vistieron de negro, conforme al protocolo. La familia real sostuvo un encuentro privado con el Santo Padre. La recepción oficial en el Palacio Real tuvo lugar en el salón de las columnas, congregando a 2500 invitados, entre ellos el mandatario español, miembros de su gobierno, expresidentes, representantes de instituciones, el cuerpo diplomático y una vasta representación de la Iglesia en España.
Un recorrido apostólico entre la fe y los desafíos sociales
Bajo el lema “Alzad la mirada”, una cita bíblica, el Santo Padre protagonizará una serie de encuentros con diversos sectores de la sociedad. Su agenda incluye citas institucionales, con el mundo de la cultura, migrantes, presos y víctimas de abusos, algunos religiosos, que no representan el conjunto de la Iglesia.
El compromiso papal ante los abusos y la búsqueda de reconciliación
Durante la recepción en el Palacio Real, el Rey Felipe VI dio la bienvenida a León XIV, destacando la labor social de la Iglesia y de los misioneros. Asimismo, abordó el delicado tema de los abusos eclesiásticos: “No puede haber mayor contraste con todo ello, por el dolor causado por los casos de abuso, que ni son, ni pueden ser, representativos de la inmensa comunidad eclesial. Vuestra claridad y firmeza, que también quiero reconocer, son esenciales en el proceso sanador y de reparación del daño inflingido. Lo son para las víctimas, para los fieles para la Iglesia y para la sociedad en su conjunto”, señaló León XIV.
El Pontífice hizo un llamamiento a los creyentes para renovar su fe y a combatir el enfrentamiento. Se comunicó en perfecto español, una habilidad que forjó tras vivir cuatro décadas en Perú como misionero y Obispo de Chiclaya. Su mensaje destacó la importancia de la unidad: “Vengo entre ustedes para confirmar, alentar e inspirar una renovada fidelidad de los creyentes al evangelio. Así como una reconciliación y una cooperación más profundas entre las distintas fuerzas de esta nación. De hecho, su propia historia sugiere que no es la cultura del enfrentamiento, sino la del encuentro, la que genera estabilidad y prosperidad. El mensaje de paz, que en estos tiempos, por desgracia, resuena para algunos como ingenuo y para otros como provocador, encuentra acogida en quienes no se encierran en ideologías prefabricadas, sino que se abren a la verdad”.
Vigilia masiva y el mensaje de esperanza a la juventud
La agenda del sábado del Obispo de Roma incluyó una visita a un centro de Cáritas en el humilde barrio de Lucero, dedicado a personas sin techo. La jornada culminó con una vigilia junto a más de medio millón de jóvenes en la Plaza de Lima, donde se instaló un gran escenario. En este evento, Robert Francis Prevost transmitiría un mensaje a la juventud, acompañado de actuaciones para animar a los asistentes.



