La prohibición general de manifestaciones no sindicales anunciada por el presidente francés, Emmanuel Macron, busca restablecer el orden público y proteger edificios y comercios tras los graves disturbios recientes y los fallos de previsión reconocidos por el propio Ejecutivo.
Las medidas adoptadas por el Gobierno francés contemplan un Consejo de Defensa convocado para este viernes bajo la presidencia de Emmanuel Macron, orientado a decidir nuevas actuaciones para blindar el territorio nacional y contener la escalada de violencia en las calles. El presidente francés ha establecido que la recomendación general es evitar cualquier concentración en los próximos días, permitiendo únicamente recorridos alternativos a las organizaciones sindicales.
Los prefectos de las distintas regiones del país han recibido directrices estrictas para prohibir todas las movilizaciones convocadas por colectivos carentes de legitimidad, mientras que a los sindicatos se les propondrán trazados específicos. Las autoridades competentes han desplegado un operativo especial y endurecido las sanciones, fijando multas de hasta 135 euros por participar en manifestaciones ilegales y recordando que el Código Penal castiga con seis meses de prisión y 7.500 euros a los organizadores.
La fractura social ha llevado a las prefecturas de importantes enclaves urbanos como París, Lyon y Niza a dictar vetos inmediatos sobre las convocatorias previstas para el fin de semana. En París, la prefectura policial intentó vetar una marcha estudiantil que posteriormente fue suspendida por un tribunal, mientras que en Niza se prohibieron las concentraciones y se movilizaron 650 agentes adicionales.
El análisis oficial del Ejecutivo sitúa el foco sobre la ultraizquierda y grupos organizados a los que atribuye una pretensión sediciosa de hacer caer la República mediante acciones violentas y planificadas previamente. El Ministerio de Justicia ha ordenado una investigación exhaustiva a la Fiscalía para depurar responsabilidades penales, al tiempo que el Ejecutivo mantendrá contactos con sindicatos, partidos y estudiantes para encauzar las demandas sociales.

