El director de la DEA, Terry Cole, confirmó que los líderes de los Chapitos enfrentan una persecución incesante que culminará en cadena perpetua, replicando las sentencias impuestas a Joaquín Guzmán Loera e Ismael Zambada.
La estrategia de presión contra el cártel de Sinaloa
La DEA mantiene una ofensiva prioritaria contra las estructuras de mando del cártel de Sinaloa y el CJNG tras su designación como Organizaciones Terroristas Extranjeras por la administración de Donald Trump.
El organismo asegura que la vigilancia es total para cualquier individuo vinculado con agresiones a ciudadanos estadounidenses. Rafael Caro Quintero, Ismael “El Mayo” Zambada y Joaquín “El Chapo” Guzmán representan los precedentes legales que, según Cole, replicarán con la facción de los hijos de Guzmán. La agencia enfatiza que no cesará en su búsqueda, independientemente de la capacidad de los cárteles para renovar sus cuadros directivos tras cada detención.
Objetivos prioritarios y coordinación bilateral
La agencia antidrogas enfoca sus esfuerzos tácticos en neutralizar a objetivos de alto perfil mientras refuerza los mecanismos de inteligencia compartida con el gobierno mexicano.
- Juan Carlos Valencia, “El Pelón”: Identificado como integrante del CJNG y objetivo prioritario actual de la DEA.
- Cooperación institucional: Se mantiene un canal de comunicación diario entre el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, y la dirección de la DEA.
- Apoyo operativo: La colaboración bilateral incluye el intercambio de información y soporte en operaciones de campo dentro de México.
- Enfoque gubernamental: Las acciones se ejecutan bajo un marco unificado liderado por el Departamento de Guerra de Estados Unidos, con la DEA fungiendo como organismo de apoyo en labores de inteligencia.
Descarte de operaciones unilaterales
El funcionario desestimó la ejecución de acciones sin consentimiento en territorio soberano, priorizando la estructura legal y de inteligencia del Departamento de Justicia.
La narrativa oficial de la DEA sostiene que el éxito de estas misiones radica en la integración de datos y la coordinación con las autoridades mexicanas. Cole subrayó que esta postura de trabajo conjunto se mantiene constante, centrando el esfuerzo en aquellos elementos responsables de causar daños a estadounidenses y garantizando que la memoria de agentes caídos, como Enrique “Kiki” Camarena, motive la continuidad de los operativos a largo plazo.
