El presidente Donald Trump confirmó la muerte de un agresor abatido por el Servicio Secreto cerca de la Casa Blanca, citando un historial violento y una posible obsesión. Trump enfatizó la importancia de la seguridad presidencial frente a estos incidentes.
Donald Trump afirmó que el individuo que abrió fuego este sábado 23 de mayo cerca de la Casa Blanca y fue abatido por el Servicio Secreto poseía antecedentes violentos y una “obsesión” con la residencia oficial. El mandatario agradeció la pronta respuesta de las fuerzas del orden y confirmó el deceso del agresor, sugiriendo una posible obsesión contra la sede del poder Ejecutivo federal.
En su plataforma Truth Social, el presidente Trump compartió: “Gracias a nuestro gran Servicio Secreto y a las fuerzas del orden por la rápida y profesional acción tomada esta noche contra un hombre armado cerca de la Casa Blanca, quien tenía un historial violento y una posible obsesión con el edificio más preciado de nuestro país. El atacante murió tras un intercambio de disparos con agentes del Servicio Secreto cerca de las rejas de la Casa Blanca”. Esta declaración fue también replicada por la cuenta oficial de la Casa Blanca el 24 de mayo de 2026.
Asimismo, el presidente recordó un intento de asesinato en su contra durante la Cena de Corresponsales, subrayando la necesidad de que los presidentes estadounidenses dispongan de un espacio seguro. “Este hecho ocurre un mes después del tiroteo durante la cena de corresponsales de la Casa Blanca, y demuestra lo importante que es que todos los futuros presidentes cuenten con lo que será el espacio más seguro y protegido de su tipo jamás construido en Washington D.C. ¡La seguridad nacional de nuestro país lo exige!”, añadió Trump.
La secuencia de eventos que activó la alarma
El agresor, identificado como Nasire Best, de 21 años, inició los disparos aproximadamente a las 18:00 horas, hora de Washington, frente a la Casa Blanca. El presidente Donald Trump se encontraba en la residencia oficial durante el incidente, pero no resultó afectado, según un comunicado de Anthony Guglielmi, jefe de comunicaciones del Servicio Secreto.
La confrontación inicial cerca del perímetro
El atacante se encontraba próximo al perímetro de seguridad de la Casa Blanca cuando “sacó un arma de su maleta y comenzó a disparar”. La policía del Servicio Secreto respondió al fuego, hiriendo al sospechoso. Este fue trasladado a un hospital de la zona, donde se certificó su fallecimiento. No se ofrecieron detalles sobre el estado de la persona herida. Un transeúnte también resultó lesionado durante el intercambio de disparos, sin que el Servicio Secreto proporcionara información específica sobre su condición. Ningún agente del Servicio Secreto sufrió lesiones.
Testimonios y el impacto en la zona
Reporteros presentes en el lugar captaron el sonido de las fuertes detonaciones, contabilizando inicialmente entre 20 y 30 disparos. Reid Adrian, un turista canadiense, relató a la AFP: “Escuchamos probablemente de 20 a 25 sonidos que parecían fuegos artificiales, pero eran disparos, y entonces todo el mundo empezó a correr”. Los periodistas que se encontraban en el jardín norte de la Casa Blanca en ese momento recibieron la orden de correr y refugiarse en la sala de prensa. La corresponsal de ABC News, Selina Wang, quien grababa un video para redes sociales cuando estalló el tiroteo, logró captar el sonido de los disparos mientras se lanzaba al suelo.
La visión presidencial: blindaje y seguridad nacional
Trump ha citado las preocupaciones de seguridad como uno de los motivos principales para la construcción de un salón de baile en la Casa Blanca. Para este proyecto, ordenó la demolición del ala este del histórico edificio tras asumir nuevamente el cargo el año pasado.
El proyecto de fortificación del ala este
El proyecto, con un costo estimado de 400 millones de dólares y actualmente en construcción, contará, según el mandatario, con seis pisos subterráneos bajo el salón de baile, altamente seguros y “a prueba de drones”, incluyendo un hospital militar subterráneo.
Historial de amenazas: una constante para Donald Trump
Donald Trump, de 79 años, ha sido objeto de al menos tres presuntos intentos de asesinato a lo largo de su carrera política. Los republicanos de la Cámara de Representantes, tras el tiroteo del sábado por la noche, expresaron en X: “Gracias a Dios el presidente Trump está a salvo”.
Incidentes previos y la protección presidencial
- 25 de abril: Un hombre armado irrumpió en un control de seguridad en un hotel donde el presidente asistía a una cena de gala con periodistas. El individuo no logró acercarse al mandatario ni a los demás invitados al evento.
- Julio de 2024: Trump fue objetivo de un ataque durante un acto de campaña en Butler, Pensilvania. Un hombre armado mató a un asistente e hirió levemente al entonces candidato presidencial en la oreja.
- Meses después: Otro hombre armado fue detenido en un campo de golf de West Palm Beach, donde Trump jugaba una partida.



