La alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega, fue atacada en la Zona Rosa de la Ciudad de México (CDMX) mientras realizaba un operativo para reducir el “comercio excesivo”. Tras el ataque, denunció penalmente a la diputada de Morena, Diana Sánchez Barrios, por orquestar la emboscada.
El incidente, ocurrido en la calle Génova, involucró a un equipo de 12 personas de su administración. La agresión, que incluyó el uso de armas blancas, llevó a Rojo de la Vega a señalar directamente a la legisladora morenista.
Brutal emboscada en Zona Rosa desata violencia
La alcaldesa Alessandra Rojo de la Vega y su equipo sufrieron un ataque coordinado en la calle Génova, recibiendo golpes y heridas con armas blancas durante un operativo contra el comercio.
El altercado se desencadenó cuando Rojo de la Vega, acompañada por su equipo, intentaba ingresar a la calle Génova. Comerciantes del área se aproximaron, impidiendo su paso y escalando rápidamente la confrontación. Los funcionarios fueron embestidos con “piedras, palazos, armas blancas, golpes y gritos”. Como consecuencia, parte de su equipo resultó herida con “algunos huesos rojos”, y la propia alcaldesa recibió un golpe en el rostro.
“Ibamos en completa paz”, declaró Rojo de la Vega, “íbamos a notificar al comercio excesivo, íbamos a visitar a los establecimientos como lo hacemos comúnmente porque las vecinas y vecinos nos lo piden todo el tiempo.”
Imputación directa a diputada de Morena por el ataque
Alessandra Rojo de la Vega señaló directamente a Diana Sánchez Barrios, diputada de Morena, como la mente detrás de la agresión coordinada sufrida en Zona Rosa.
Después de evacuar la zona, la alcaldesa se presentó ante la Fiscalía para formalizar la denuncia por la emboscada. Rechazó categóricamente la clasificación de los hechos como una “riña” por parte de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), insistiendo en que se trató de “una agresión coordinada de personas que están cobijadas por la impunidad contra funcionarios públicos que estamos haciendo nuestro trabajo.”
La velocidad del altercado fue notable: “no había pasado ni un minuto” desde su llegada cuando los comerciantes iniciaron la confrontación, a pesar de la cercanía de la SSC CDMX. Rojo de la Vega fue explícita al imputar a la legisladora morenista: “Sabemos que la zona está invadida por la diputada Diana Sánchez Barrios, que la ha desbordado, que cobra por la calle porque cree que es suya.” Hasta el cierre de esta edición, Diana Sánchez Barrios no ha emitido declaración alguna sobre las serias imputaciones en su contra.
Repudio a la justificación de la violencia política
Rojo de la Vega criticó la percepción pública y mediática que, según ella, normaliza o celebra la violencia ejercida contra su persona y equipo.
La alcaldesa, a pesar de las agresiones sufridas que le dejaron un golpe visible en el rostro, ha expresado su profunda preocupación por la aparente justificación de la violencia. Publicó una fotografía de su herida, lamentando que, tras su denuncia pública, se perciba que “algunos creen que la violencia deja de ser violencia dependiendo de quién las reciba.” Existe, según sus declaraciones, una celebración de la violencia sufrida por ella y su equipo, quienes únicamente buscaban cumplir con sus funciones.
En un mensaje contundente, Alessandra Rojo de la Vega enfatizó: “La violencia no se negocia, no se justifica, no se aplaude. Nunca.” Este pronunciamiento subraya su firme postura contra cualquier forma de validación de los ataques a funcionarios públicos en el ejercicio de sus labores.



