A partir de julio, la Ciudad de México aplicará multas de más de 3 mil pesos a automovilistas que modifiquen el claxon o generen ruido excesivo. El Reglamento de Tránsito busca reducir la contaminación auditiva y prevenir incidentes en la vía pública.
Endurecimiento contra la contaminación acústica vehicular en CDMX
Las autoridades capitalinas implementan normativas más estrictas para disminuir el impacto del ruido automotor en el entorno urbano y la seguridad vial.
Realizar modificaciones al sistema de sonido de un automóvil o instalar un claxon distinto al original de fábrica puede implicar severas sanciones. En la Ciudad de México, el Reglamento de Tránsito contempla penalizaciones económicas superiores a los 2 mil 900 pesos para quienes alteren el vehículo y generen ruido excesivo en la vía pública. Esta medida responde a la necesidad de controlar los niveles de ruido que afectan diariamente a peatones, ciclistas y otros conductores, además de prevenir accidentes ocasionados por dispositivos sonoros que pueden distraer o confundir a quienes circulan por las calles.
Antes de realizar cualquier modificación al vehículo, los automovilistas deben verificar que esta no contravenga las disposiciones del Reglamento de Tránsito, ya que una alteración aparentemente sencilla puede terminar en una sanción de varios miles de pesos.
Alteraciones sonoras vehiculares: impacto económico directo
La instalación de bocinas, sirenas o claxones modificados que emitan sonidos no autorizados por el fabricante constituye una infracción severa.
El Reglamento de Tránsito estipula que la instalación de un claxon que produzca un sonido distinto al original o que genere un volumen excesivo es una infracción. Asimismo, la colocación de bocinas o equipos que produzcan ruido innecesario durante la circulación está prohibida. Las multas por estas faltas pueden rebasar los 2 mil 900 pesos, una cifra que varía en función del valor vigente de la Unidad de Medida y Actualización (UMA) y la determinación de la autoridad.
- Contexto de la UMA (Unidad de Medida y Actualización): La UMA es la referencia económica en pesos para determinar la cuantía de las obligaciones y supuestos previstos en las leyes federales, de las entidades federativas, así como en las disposiciones jurídicas que emanen de todas las anteriores. Su valor se actualiza anualmente.
Penalización por ruido excesivo del motor
Provocar ruido innecesario con el motor, especialmente al acelerar de forma superflua, también es una causa de sanción equiparable.
Adicionalmente, el Reglamento sanciona la generación de ruido excesivo con el motor. Conductas como acelerar de manera innecesaria mientras el vehículo está detenido o circula lentamente en el tráfico, son catalogadas como faltas relacionadas con la contaminación auditiva y sujetas a penalización por parte de los agentes de tránsito.
Regulación estricta del uso del claxon para preservar la seguridad vial
El Reglamento de Tránsito restringe el uso del claxon exclusivamente para prevenir accidentes o advertir un peligro inminente en la vía pública.
Más allá de las modificaciones vehiculares, la normativa capitalina subraya que el claxon es una herramienta de seguridad, no de expresión de impaciencia. Su activación debe limitarse a la prevención de un accidente o a la advertencia de un peligro inmediato. Está prohibido hacer sonar la bocina por impaciencia, para exigir el paso o para ejercer presión sobre otros conductores.
Consecuencias económicas y administrativas por uso indebido
Las sanciones por el uso inadecuado del claxon varían de 5 a 10 UMA, impactando la economía y la licencia de conducir.
En estos casos de uso indebido, la penalización económica es menor, fluctuando entre 5 y 10 UMA. Para el año 2026, esto representa multas aproximadas de 586 a 1,173 pesos. Además de la carga económica, se aplica un punto de penalización en la licencia de conducir del infractor. Las autoridades instan a los automovilistas a observar estas disposiciones para evitar sanciones y contribuir a una disminución palpable de la contaminación por ruido, promoviendo una circulación más segura y armoniosa para todos los usuarios viales.

