La presidenta Claudia Sheinbaum descartó cualquier fundamento en los señalamientos de “narcogobierno” dirigidos hacia su gestión y la administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador, atribuyendo estas narrativas a una campaña de desprestigio con trasfondo político.
Descalificación de la narrativa sobre narcogobierno
La mandataria federal calificó las acusaciones como una campaña negra financiada para desacreditar la gestión pública, enfatizando que los indicadores de seguridad refutan tales afirmaciones.
- Inexistencia de pruebas: Sheinbaum sostuvo que los señalamientos carecen de bases fácticas que sustenten la vinculación del Estado con actividades delictivas.
- Resultados en seguridad: La jefa del Ejecutivo afirmó que la actual administración cuenta con datos y resultados en materia de seguridad que contradicen la etiqueta de “narcogobierno”.
- Contexto mediático: Se señaló que la campaña busca erosionar la credibilidad institucional tanto del gobierno actual como del periodo presidencial anterior.
Reacción ante declaraciones de Ken Salazar
La postura del gobierno mexicano se centra en la falsedad de las declaraciones emitidas por el exembajador estadounidense, Ken Salazar, respecto a la coordinación en materia de seguridad.
- Mentiras institucionales: Sheinbaum aseguró que se mintió al Estado mexicano en los procesos de comunicación oficial con la embajada estadounidense.
- Evidencia operativa: La mandataria citó como pruebas de la labor gubernamental las detenciones estratégicas de Ovidio Guzmán y otros integrantes vinculados a organizaciones criminales.
- Caso Genaro García Luna: Se contrastó la estrategia actual con la sentencia judicial en Estados Unidos contra el exsecretario de Seguridad, donde se comprobó su vínculo y recepción de dinero por parte de grupos delictivos.
Revisión de la postura del exembajador
Durante la conferencia en Palacio Nacional, se contrastaron las recientes declaraciones de Ken Salazar con los hechos registrados durante periodos administrativos previos.
- Fuga y detenciones: Se recordó que durante el sexenio de Vicente Fox se registró la fuga de Joaquín Guzmán Loera, quien permaneció sin ser capturado por el Estado hasta el año 2014.
- Admisibilidad de Ken Salazar: La presidenta retomó la entrevista donde el exdiplomático admitió no haber tenido evidencia directa de vínculos ilícitos de López Obrador, declarando expresamente: “Yo nunca tuve evidencia de que estuviera haciendo cosas de ese tipo, esa evidencia nunca se me presentó”.
- Respeto institucional: A pesar de las discrepancias en el manejo de la información, el exembajador reiteró su respeto hacia la figura del expresidente López Obrador en la entrevista citada.




