La policía de Belo Horizonte arrestó a Paola Stefany Neto Cirino, de 30 años, acusada de asesinar a puñaladas al abogado Cláudio Atala Inácio y a la empresaria María Clotilde Moreira Maciel Atala Inacio para robar objetos de valor en su vivienda.
El quiebre de la confianza en el barrio de Sao Pedro
Paola Stefany Neto Cirino fue contratada bajo recomendación en una vivienda de lujo, donde posteriormente perpetró el doble homicidio contra sus empleadores de la tercera edad para sustraer pertenencias.
El doble homicidio ocurrió en un departamento de la zona residencial de Sao Pedro, en la región Centro-Sur de Belo Horizonte, Brasil. Las víctimas del ataque violento fueron el abogado Cláudio Atala Inácio, de 75 años, y su cónyuge, la empresaria jubilada María Clotilde Moreira Maciel Atala Inacio, de 76 años. Paola Stefany Neto Cirino ingresó a laborar en el domicilio gracias a una recomendación previa que facilitó su contratación. Sin embargo, la atracción por el entorno de alta plusvalía y los bienes materiales dentro de la propiedad motivaron la planificación del hecho delictivo.
La detenida declaró ante las autoridades que el hurto de los objetos de valor tenía como fin exclusivo solventar sus gastos personales de carácter urgente.
Durante la madrugada del jueves 2 de julio de 2026, las fuerzas de seguridad locales detuvieron a Neto Cirino, tras el reporte emitido por los familiares de las víctimas. Al concluir su jornada de labores habitual, la mujer abandonó el edificio portando bolsas con pertenencias de los residentes fallecidos, las cuales fueron identificadas plenamente por los consanguíneos de la pareja.
La contradicción entre la confesión y la evidencia forense
La acusada alegó haber drogado a las víctimas durante un brote psicótico, pero los exámenes periciales confirmaron que la pareja recibió múltiples heridas mortales con un arma blanca.
En su testimonio inicial posterior al arresto, la empleada doméstica alegó que nunca tuvo la intención original de asesinar a los propietarios. Neto Cirino argumentó que sufrió un episodio psicótico agudo tras verse incapacitada para resistir la tentación que le generaba el ambiente lujoso del inmueble. Según su declaración, el plan original contemplaba únicamente adormecer a los adultos mayores mediante el uso de sustancias químicas para facilitar la sustracción de los objetos. Sin embargo, la inspección física de la escena del crimen contradijo esta versión de forma concluyente.
Los cuerpos sin vida del abogado y de la empresaria jubilada presentaban signos severos de violencia física extrema que descartan la hipótesis de una sedación pacífica.
El desglose de los ataques físicos
El reporte policial detalló la gravedad de las agresiones infligidas a cada una de las víctimas dentro de su departamento en Belo Horizonte.
La autopsia y el análisis forense determinaron el número exacto de lesiones provocadas por la agresora mediante el uso de un arma punzocortante:
- Cláudio Atala Inácio: Registró un total de 17 heridas por arma blanca en diversas partes de su anatomía.
- María Clotilde Moreira Maciel Atala Inacio: Presentó siete heridas de gravedad causadas por la misma arma de ataque.
El rastro de las pruebas que delató el robo
Grabaciones de seguridad, prendas ensangrentadas y dispositivos móviles ocultos en un terreno baldío cercano consolidaron las pruebas materiales que incriminan directamente a la empleada doméstica.
Las cámaras de seguridad del circuito cerrado de la residencia registraron la cronología del suceso de manera nítida. En las filmaciones se identificó el arribo de Paola Stefany Neto Cirino portando una sola bolsa; horas más tarde, las imágenes registraron su salida portando vestimenta diferente a la de su ingreso y cargando múltiples bolsas voluminosas llenas de objetos de valor. Tras recibir la alerta del hijo de las víctimas, la policía acudió de inmediato al departamento, donde localizó prendas de vestir impregnadas con abundante material hemático.
Las autoridades continúan con el procesamiento penal de la imputada bajo cargos de homicidio calificado y robo con violencia.
En un lote baldío contiguo a la escena del crimen, los agentes investigadores localizaron los teléfonos celulares pertenecientes a la pareja de adultos mayores. Los dispositivos de comunicación móvil se encontraban cuidadosamente envueltos en papel aluminio, una técnica orientada a bloquear el rastreo de la señal satelital de los aparatos. Esta evidencia debilitó la postura de la defensa orientada a justificar el acto como un impulso fortuito, evidenciando un patrón de premeditación y ocultamiento de indicios criminales.
Caso de homicídio – O advogado Cláudio Atala Inácio, de 75 anos, foi morto com 17 facadas, enquanto a esposa dele, a empresária Maria Clotilde Moreira Maciel Atala Inácio, de 76, sofreu sete golpes de faca, segundo informações levantadas pela perícia da Polícia Civil. O casal foi… pic.twitter.com/crebxV9jNx
— g1 (@g1) July 1, 2026




