La cantante Gloria Trevi sufrió una aparatosa caída durante su presentación en la Feria Nacional Potosina (FENAPO), incidente captado en video que se viralizó por la respuesta inmediata de la artista ante el percance técnico.
El incidente durante la presentación en el teatro del pueblo
El percance ocurrió el viernes 7 de agosto, cuando la intérprete ejecutaba la canción “Todos me miran” frente a una audiencia de más de 150 mil asistentes en el Teatro del Pueblo.
- Contexto del accidente: El uso de tacones con plataforma, sumado a la intensidad del movimiento coreográfico, provocó una torcedura de tobillo que derivó en la pérdida de equilibrio de la cantante.
- Gestión del imprevisto: A pesar del impacto contra el suelo, el equipo de producción intervino para asistir en el reajuste del calzado y la reincorporación inmediata de la artista, quien retomó su actuación sin interrupciones.
La reacción de la audiencia y la narrativa digital
El despliegue de profesionalismo frente al accidente generó un fenómeno de atención masiva en plataformas digitales, donde el video del suceso ha posicionado el nombre de la artista en las tendencias de búsqueda.
- Opinión pública: La conversación digital se segmentó entre el reconocimiento a la capacidad de continuar el espectáculo y el análisis crítico sobre el riesgo del calzado utilizado para este tipo de coreografías.
- Comentarios recurrentes: Usuarios señalaron la peligrosidad de la altura del calzado, el historial previo de caídas de la cantante y la preocupación por una posible lesión en el tobillo.
Balance físico y secuelas tras la presentación
Tras la conclusión del evento en la capital potosina, Gloria Trevi emitió una declaración pública para aclarar el estado de su integridad física y minimizar la gravedad del suceso.
- Testimonio de la artista: Mediante un video difundido en sus redes sociales, admitió sentir vergüenza por el momento vivido y reveló su intención inicial de mantener la coreografía a pesar del incidente.
- Estado de salud: La cantante exhibió moretones en las extremidades inferiores como resultado directo de la caída, calificando las lesiones como “rasponcillos” y descartando afectaciones mayores tras el impacto en el escenario.



