El secretario de Estado, Marco Rubio, ha declarado insostenible el cierre del Estrecho de Ormuz, demandando su apertura incondicional. Irán, por su parte, afirma que la vía está abierta, pero condicionada para ciertos actores, responsabilizando a la “agresión ilegal” de Estados Unidos y manteniendo control bajo su jurisdicción sobre la navegación.
Por qué la permanencia del estrecho abierto define una ruta crítica
Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos, ha insistido en la apertura del Estrecho de Ormuz, calificando la situación actual de “insostenible” debido a las restricciones en esta vía marítima clave de Medio Oriente. Durante su gira diplomática por la India, Rubio declaró a los medios que el cierre del estrecho es “ilegal”. Subrayó la necesidad de que los estrechos permanezcan operativos, argumentando que lo que sucede allí es “inaceptable” para el escenario global.
Esta postura se enmarca en un contexto donde Estados Unidos busca asegurar un acuerdo nuclear con Irán para facilitar la reapertura plena de Ormuz, mientras China y la propia nación norteamericana consolidan una posición conjunta respecto al futuro del estrecho y las relaciones con Irán. Adicionalmente, el escenario se ha tensado con informes sobre ataques de Estados Unidos a buques petroleros iraníes en la zona, intensificando la complejidad de la situación.
La ilegalidad de la restricción, según Marco Rubio
El argumento central de Marco Rubio es que el cierre de la vía marítima es fundamentalmente ilegal. “Los estrechos deben estar abiertos. Lo que está ocurriendo allí es ilegal. Es insostenible para el mundo y es inaceptable”, afirmó el secretario de Estado el 26 de mayo de 2026, según declaraciones difundidas por el Departamento de Estado. Esta insistencia refuerza la demanda de una apertura permanente del Estrecho de Ormuz, sin importar el curso de las negociaciones actuales, refrendando que debe permanecer abierto “de una forma u otra”.
La réplica iraní: control territorial ante una agresión ilegal
En una respuesta inmediata a las declaraciones de Marco Rubio, desde el Consulado General de Irán en la India, el país de Medio Oriente comunicó su postura. Irán afirmó que el Estrecho de Ormuz está abierto, pero precisó: “no para criminales de guerra”. Esta declaración fue emitida el 26 de mayo de 2026, tal como compartió la cuenta oficial de Irán en Hyderabad.
El control del estrecho es una prioridad para la nación iraní, que enfatizó su derecho a mantenerlo mientras persista lo que denomina la “agresión ilegal” de Estados Unidos.
Condiciones de Irán para la navegación en Ormuz
Irán puntualizó las condiciones bajo las cuales opera el control del estrecho. “El estrecho de Ormuz estaba completamente abierto hasta que su agresión ilegal restringió la navegación”, declararon. Agregaron que “ahora está nuevamente bajo control y abierto, pero no para criminales de guerra”. Esta declaración establece una distinción clara sobre quién tiene permitido transitar, ligando directamente la accesibilidad a la percepción iraní de la legalidad de las acciones internacionales en la región y el mantenimiento de su control.
El desafío diplomático: construir un acuerdo crucial o ninguno
En paralelo a las tensiones sobre la navegación, Marco Rubio también abordó el estado de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán. Subrayó que, aunque se trabaja activamente para llegar a un consenso, la calidad del acuerdo es primordial. No habrá trato si no es un “buen trato”.
Rubio reconoció la complejidad del proceso, señalando que “va a llevar un par de días llegar a un acuerdo incluso en los desacuerdos sobre una palabra o una frase”. Este comentario resalta la meticulosidad y el detalle requerido en las discusiones, donde cada término puede tener implicaciones significativas. La disyuntiva es clara: “O va a ser un buen trato o no va a haber ninguno”, concluyó Rubio, enfatizando la firmeza de la posición estadounidense ante la resolución diplomática del conflicto.



