El registro obligatorio de líneas celulares en México exige la presentación de datos sensibles como rasgos físicos, CURP, domicilio y firma, generando un profundo recelo ciudadano que detiene el avance a menos del 50%, a escasos doce días de la fecha límite impuesta.
Baja participación escala el riesgo de exclusión digital
El proceso de registro de líneas telefónicas enfrenta una adhesión inferior al 50% a solo doce días de su finalización, con la fecha límite establecida para el 29 de junio de 2026. La presidenta Claudia Sheinbaum anticipó que las cifras oficiales sobre este progreso se divulgarán la próxima semana, mientras la excomisionada del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), Norma Julieta del Río, ha enfatizado la polémica persistente.
Profundo recelo ciudadano paraliza el padrón telefónico
La marcada desconfianza ciudadana se posiciona como el obstáculo principal para el cumplimiento del registro obligatorio, impidiendo que el proceso alcance los niveles de participación proyectados. Del Río subrayó que esta falta de credibilidad es el factor determinante detrás de la baja vinculación de líneas, instando a las autoridades a abordar las preocupaciones subyacentes de la población y considerar estrategias para fomentar una mayor participación. La situación demanda transparencia y una comunicación efectiva en la implementación de políticas que involucran datos personales.
Exigencia de datos sensibles provoca quiebre en normativas
La recopilación de información personal excede los requisitos legales y contraviene las directrices regulatorias, según Teodoro Serralde, director de Consultores Jurídicos Serralde. La Ley en Materia de Telecomunicaciones y Radiocomunicación, en sus artículos 103 y 164 fracción tercera, exige la identificación oficial que contenga la Clave Única de Registro de Población (CURP) para el registro. Sin embargo, la implementación práctica va más allá de esta disposición.
Identificaciones completas: vulnerabilidad de datos expuesta
El escaneo de documentos de identificación revela un amplio espectro de datos personales que exceden la exigencia legal, ya sea de manera presencial o vía web. Este proceso implica la entrega indirecta de información detallada, tal como:
- Rasgos físicos.
- CURP.
- Fecha de nacimiento.
- Lugar de nacimiento.
- Firma.
- Domicilio.
- Sexo.
La práctica de escanear identificaciones completas contraviene el artículo 44 de los lineamientos emitidos por la comisión reguladora, el cual establece que los concesionarios no deben retener ningún documento oficial.
Peligro latente: suplir identidad mediante datos capturados
La vasta cantidad de información personal recabada representa un riesgo significativo de suplantación de identidad para los usuarios, advirtió Serralde. Con una identificación oficial que contiene la firma y los rasgos físicos del ciudadano, es posible tramitar créditos en línea o asumir la identidad de la persona, un asunto que calificó de “muy delicado”. El reto para las autoridades es clarificar el destino final y la coraza de esta información sensible, sugiriendo una mayor transparencia gubernamental.
Garantías gubernamentales contrastan con la inquietud pública
El gobierno federal ha emitido declaraciones para mitigar el temor ciudadano, asegurando la no retención de información sensible. La presidenta Claudia Sheinbaum dio a conocer que el Gobierno de México no resguardará ninguno de los datos recopilados, pidiendo confianza a la población.
Inminente desconexión: el precio de la falta de registro
La omisión del registro implica la pérdida irrevocable de servicios básicos de telefonía y acceso a plataformas esenciales, la cual se materializará a partir del 29 de junio de 2026. Las personas que no completen este proceso perderán el acceso a las funcionalidades primarias de su línea celular y dejarán de operar plataformas como la cuenta Llave MX, el Sistema de Administración Tributaria (SAT) o el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).



