La Secretaría de Educación Pública (SEP) desplegará a partir del próximo ciclo escolar la evaluación socioemocional “El abc de las emociones” en escuelas secundarias y bachilleratos de 27 entidades federativas para mitigar el acoso escolar.
Alcance de la estrategia gubernamental
La medida articula esfuerzos entre la Secretaría de Educación Pública, la Secretaría de Salud, el Instituto Mexicano del Seguro Social y el Instituto de los Jóvenes con un enfoque de salud integral.
Esta política pública busca transformar el entorno escolar mediante la identificación temprana de riesgos psicosociales. La intervención se estructura bajo tres pilares fundamentales que dictarán la nueva dinámica en las aulas:
- Prevención temprana: Detección de conductas de alerta en los alumnos.
- Enfoque escolar y comunitario: Integración del entorno social en el cuidado emocional.
- Promoción del autocuidado y el deporte: Fomento de hábitos saludables como mecanismo de protección.
Capacitación docente y el rol del primer contacto
El docente en el aula constituye el eje operativo para detectar banderas amarillas en el comportamiento estudiantil, requiriendo formación especializada para la gestión de crisis.
Miguel Ortiz, representante de Educación con Rumbo, subraya que el desafío central para las instituciones educativas reside en la capacidad de respuesta tras el diagnóstico emocional. La efectividad de este programa depende de que las escuelas cuenten con protocolos claros que permitan canalizar las necesidades detectadas tras la aplicación de la prueba.
Corresponsabilidad de padres y alumnos
El éxito de esta política educativa requiere una participación activa y constante de las familias a través de las asociaciones de padres, superando el diagnóstico inicial para lograr un seguimiento real.
El modelo exige que los padres de familia desarrollen una mayor sensibilidad en la observación cotidiana de sus hijos. La estrategia no debe limitarse a la aplicación de un test, sino consolidarse mediante:
- Incentivo al diálogo: Comunicación abierta sobre el bienestar emocional entre alumnos y padres.
- Solicitud de información: Participación activa de los padres de familia en cada plantel para conocer el avance.
- Continuidad institucional: Exigencia de seguimiento puntual para evitar que la evaluación sea una medida coyuntural sin impacto duradero.




