Claudia Sheinbaum afirmó que Estados Unidos busca expandir las reglas de origen del TMEC, una medida que exige mayor producción regional. La mandataria podría contactar a Donald Trump y descartó un debate con Sara Carter, directora antidrogas.
Estados Unidos intensifica la exigencia de reglas de origen en el TMEC
Estados Unidos busca mayores reglas de origen en el acuerdo comercial, orientando la cadena de valor hacia la producción dentro de la región norteamericana.
En el marco de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC), la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo declaró el 15 de junio de 2026 que Estados Unidos presiona por la implementación de reglas de origen más estrictas. Esta política implica que un mayor porcentaje de los componentes y la manufactura de productos, como los vehículos, se realice íntegramente dentro de la región de América del Norte, en lugar de depender de cadenas de suministro externas.
La mandataria puntualizó que la administración estadounidense insiste en que una proporción mayor de la fabricación se concentre en su territorio. Sin embargo, Sheinbaum Pardo enfatizó la postura de México, que aboga por una integración regional equitativa, donde la producción se distribuya en toda la zona abarcada por el tratado. “Ellos insisten mucho en que se fabrica en Estados Unidos. Obviamente nosotros decimos pues que no solo sea Estados Unidos, sino que sea la región justamente por eso es un tratado de libre comercio”, afirmó desde Palacio Nacional. Esta declaración subraya la dinámica de negociación y las diferencias estratégicas entre ambos países respecto a la definición y aplicación de las normativas comerciales.
Visión de Sheinbaum para la sostenibilidad del tratado y posible contacto con Trump
La presidenta Sheinbaum reafirma el interés de México en mantener el TMEC y evalúa establecer comunicación directa con el presidente Donald Trump si es necesario.
Claudia Sheinbaum sostuvo que las conversaciones en torno al TMEC continuarán desarrollándose durante las próximas semanas, en un proceso de diálogo constante entre las naciones involucradas. Ante la complejidad de las negociaciones y la relevancia estratégica del acuerdo, la presidenta no descartó la posibilidad de buscar un contacto directo con el presidente Donald Trump, en caso de que las circunstancias así lo ameriten. Este potencial acercamiento evidencia la disposición de la administración mexicana para entablar comunicaciones al más alto nivel a fin de proteger los intereses nacionales en el ámbito comercial.
Sheinbaum elude confrontación directa con la zarina antidrogas
La presidenta Sheinbaum declinó enfrascarse en una discusión pública con Sara Carter, directora de la Oficina de Política Nacional para el Control de Drogas.
Durante la misma Mañanera del 15 de junio, la presidenta Claudia Sheinbaum optó por evitar una discusión pública con Sara Carter, la directora de la Oficina de Política Nacional para el Control de Drogas de Estados Unidos. Carter es ampliamente conocida como la “Zarina antidrogas”. Sheinbaum manifestó una postura de no confrontación directa con la funcionaria estadounidense, articulando una clara defensa de la soberanía nacional.
“No quiero entrar en discusión con ella (…) conocen nuestra posición, nuestra posición es muy firme en la defensa de la soberanía, en la colaboración sin subordinación, siempre va a ser”, declaró la mandataria. Esta declaración establece los principios rectores de la política exterior mexicana en materia de seguridad, priorizando la autonomía y una cooperación internacional que no implique sometimiento. Adicionalmente, Sheinbaum reafirmó la voluntad de su gobierno para brindar asistencia en términos humanitarios, con el objetivo de prevenir el tráfico de drogas.
Advertencias y señalamientos de la directora Sara Carter
Sara Carter, la zarina antidrogas, lanzó amenazas y señalamientos sobre la persecución de funcionarios gubernamentales vinculados a cárteles en México.
Previamente, Sara Carter había emitido una serie de serios señalamientos y amenazas que impactaron en el ámbito diplomático. En una entrevista, la directora de la política antidrogas de EE. UU. afirmó que su oficina estaba activamente “apuntando incluso a aquellos dentro del gobierno que se han vendido a los cárteles y que les han facilitado operar”. La funcionaria estadounidense detalló que su estrategia incluía la obtención de órdenes de detención contra estos individuos y la colaboración estrecha con sus contrapartes para llevar a cabo estas acciones. Estas declaraciones reflejan una postura enérgica de Estados Unidos frente a la corrupción y la facilitación de actividades criminales en el sector público.



