La gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama Espinosa, quedó en el centro de la conversación pública luego de que el periódico Reforma publicara una investigación basada en registros aeroportuarios y migratorios que documentan decenas de viajes realizados en aeronaves privadas durante los últimos años.

La información que ha provocado reacciones políticas y cuestionamientos sobre el uso de estos aviones fue dada a conocer originalmente por Reforma, medio que revisó registros correspondientes al periodo comprendido entre diciembre de 2018 y diciembre de 2025.
De acuerdo con lo publicado por Reforma, Mara Lezama registra 119 movimientos de entrada y salida del país, 97 de ellos relacionados con vuelos privados, considerando tanto su periodo como presidenta municipal de Benito Juárez —Cancún— como su posterior gestión al frente del Gobierno de Quintana Roo.
La publicación ha abierto una pregunta que hasta ahora resulta fundamental: ¿quién pagó los vuelos privados?
Reforma amplía investigación a familiares de Mara Lezama
La información publicada este martes por Reforma amplía el foco más allá de la gobernadora.
Según el periódico, fueron revisados registros de Mara Lezama; su esposo, Omar Terrazas; sus hijos; su hermano, y el senador Eugenio “Gino” Segura.
En conjunto, Reforma reportó 605 movimientos migratorios, de los cuales 283 estuvieron relacionados con vuelos privados.
Entre las cifras publicadas aparecen 97 movimientos en vuelos privados correspondientes a Mara Lezama, mientras que a su esposo, Omar Terrazas, se le atribuyen 69 y a Gino Segura 19.
El periódico también señaló que identificó 35 ocasiones en las que Lezama habría compartido aeronave con integrantes de su familia o con Segura.
Orlando y Vail aparecen entre los destinos
Otro elemento que llamó la atención fueron los destinos.
Entre los lugares mencionados por Reforma aparecen Orlando, Florida, y Vail, Colorado, destinos turísticos de Estados Unidos.
El periódico realizó además estimaciones sobre cuánto podría costar contratar aeronaves de estas características, utilizando como referencia una tarifa aproximada de 6 mil dólares por hora de vuelo.
Bajo ese cálculo, un viaje a Orlando podría rondar los 406 mil pesos, mientras que uno hacia Vail podría alcanzar aproximadamente 812 mil pesos.
Es importante precisar que estas cantidades son estimaciones periodísticas del costo de vuelos de esas características y no constituyen, por sí mismas, comprobantes de que Mara Lezama haya desembolsado personalmente esas cantidades ni de que hayan sido cubiertas con recursos públicos.

¿Qué aviones aparecen en la investigación?
Reforma reportó haber identificado nueve aeronaves privadas relacionadas con los movimientos analizados.
Entre las matrículas mencionadas aparecen dos aviones Gulfstream G200, XA-PKR y XA-GLF, relacionados operativamente con Pabe-Tax.
La identificación de las aeronaves abre otra línea relevante: determinar quién era propietario u operador de cada avión en las fechas de los viajes, quién contrató los servicios y si las empresas relacionadas con las aeronaves han mantenido alguna relación comercial o contractual con gobiernos o entidades públicas.
Hasta ahora, la existencia de registros de vuelo no demuestra por sí misma que se hayan utilizado recursos del Gobierno de Quintana Roo.
Mara Lezama reconoce vuelos privados, pero niega uso de dinero público
Tras la publicación, Mara Lezama respondió públicamente.
La gobernadora reconoció haber utilizado vuelos privados, aunque rechazó las cifras que se le atribuyen y aseguró que no fueron pagados con recursos públicos.
Lezama explicó que algunos viajes estuvieron relacionados con circunstancias familiares y con la necesidad de atender simultáneamente sus responsabilidades personales y públicas.
También recordó que antes de ocupar cargos políticos desarrolló durante décadas actividades profesionales en la iniciativa privada.
Sin embargo, permanece sin resolverse públicamente una cuestión esencial: quién cubrió el costo de cada uno de esos vuelos.
Mara Lezama niega haber viajado con Gino Segura
Otro punto que deberá aclararse es la presencia del senador Eugenio “Gino” Segura.
Mara Lezama negó haber realizado viajes junto con Segura, mientras que la información publicada por Reforma incluye al senador entre las personas relacionadas con los registros investigados.
La diferencia entre ambas versiones hace necesario conocer con mayor precisión fechas, listas de pasajeros y registros correspondientes a cada aeronave para determinar qué ocurrió en cada caso.
Sheinbaum pide que se explique el uso de los aviones
El tema llegó incluso a la conferencia presidencial.
La presidenta Claudia Sheinbaum consideró que Mara Lezama debe explicar públicamente las circunstancias de esos vuelos: si utilizó las aeronaves, por qué lo hizo y bajo qué condiciones.
El caso también provocó reacciones entre legisladores. Desde la oposición se han planteado solicitudes para investigar el origen de los recursos utilizados y posibles relaciones entre las empresas relacionadas con las aeronaves y entidades gubernamentales.
El debate también toca uno de los principios políticos que Morena ha colocado como parte central de su discurso: la austeridad en el ejercicio del poder público.
La pregunta clave: ¿quién pagó los vuelos privados de Mara Lezama?
Más allá del número de viajes o de los destinos, éste es el punto que puede determinar la verdadera dimensión del caso.
Los registros migratorios y aeroportuarios pueden acreditar movimientos y ayudar a establecer qué aeronaves fueron utilizadas. Sin embargo, no permiten concluir automáticamente quién pagó los vuelos.
Para determinar si existe o no alguna irregularidad sería necesario conocer facturas, contratos, transferencias, pagos, invitaciones o cualquier otro documento que permita establecer quién asumió el costo.
También sería relevante determinar si los propietarios, operadores o empresas relacionadas con las aeronaves han tenido contratos, concesiones, permisos o negocios con el Gobierno de Quintana Roo, el Ayuntamiento de Benito Juárez u otras instituciones públicas relacionadas con las administraciones encabezadas por Lezama.
Por ello, hasta este momento no puede afirmarse únicamente a partir de los registros publicados que los vuelos hayan sido financiados con recursos públicos.
Pero la explicación tampoco queda agotada con señalar que el erario no pagó por ellos.
Si fueron financiados con recursos privados o proporcionados por terceros, conocer quién los pagó resulta relevante para despejar posibles conflictos de interés y explicar cómo se realizaron viajes cuyo costo puede alcanzar cientos de miles de pesos.
Un caso que todavía tiene preguntas por responder
La investigación difundida originalmente por Reforma coloca sobre la mesa información que merece una explicación documental y completa.
Mara Lezama ya reconoció haber utilizado vuelos privados y negó que fueran pagados con dinero público. Ahora, la discusión se concentra en conocer quién proporcionó o financió las aeronaves, cuánto costaron realmente los viajes y qué relación existe —si existe alguna— entre quienes facilitaron esos vuelos y las administraciones públicas relacionadas con la gobernadora.
Esas respuestas permitirán determinar si estamos únicamente ante viajes privados realizados por una funcionaria y su familia con recursos ajenos al erario o ante un asunto con implicaciones adicionales.
Mientras esa información no se conozca, la investigación de Reforma seguirá generando preguntas en Quintana Roo y a nivel nacional.




