Líderes de la ultraderecha colombiana acusan a la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, de injerencia electoral y de apoyar la narrativa de fraude del mandatario Gustavo Petro, desatando una controversia en el país.
Cómo las palabras de Sheinbaum agitaron el debate electoral
El lunes 1 de junio de 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum, durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, se refirió al proceso electoral colombiano. Sheinbaum destacó la relevancia de escuchar las afirmaciones del presidente Petro respecto a un “conteo no limpio”. Enfatizó la importancia de analizar estas denuncias y respetar siempre la voluntad popular. Adicionalmente, la mandataria mexicana expresó una afinidad con las propuestas y la representación del partido del presidente Petro y con el candidato Iván Cepeda, del Pacto Histórico. Sostuvo que es crucial llevar “hasta lo último” la denuncia sobre un posible fraude electoral.
La sombra del fraude: Petro y la verdad oficial de los comicios
El presidente Gustavo Petro ha sostenido la existencia de “fraude” en el conteo de votos de la primera vuelta electoral. Sus argumentos se basan en la supuesta adición de más de 800,000 votantes al software de la Registraduría Nacional a “última hora” y la identificación de cinco mil mesas con un número de votos superior al de votantes. Sin embargo, tanto la Registraduría Nacional como las misiones de observación electoral del Centro Carter y la Unión Europea han desmentido categóricamente estas afirmaciones, negando la existencia de irregularidades.
La respuesta de la ultraderecha: Acusaciones directas de injerencia
Dirigentes políticos de la ultraderecha colombiana han acusado a Sheinbaum de “injerencia” en el proceso electoral. Estas críticas provienen de operadores políticos cercanos al candidato presidencial Abelardo de la Espriella, quien encabezó la primera vuelta electoral. La senadora ultraderechista María Fernanda Cabal acusó a Sheinbaum de “repetir el libreto de Petro” sobre el fraude, calificándolo como una “inaceptable intervención en nuestras elecciones”.
El miércoles 3 de junio de 2026, Cabal criticó a Petro por su aparente doble rasero, al rechazar el injerencismo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en las elecciones colombianas, pero “complacerse” con que su “amiga Sheinbaum le haga eco a sus delirantes denuncias de perdedor”. Enfatizó: “La moral relativa de ustedes causa vergüenza”.
La exprecandidata presidencial de extrema derecha Vicky Dávila, quien ahora respalda a De la Espriella, afirmó que Sheinbaum “está con Cepeda y Petro, e interviene en las elecciones colombianas”, una situación que “le gusta al petrismo mañoso”. Por su parte, el senador electo y jefe de campaña de De la Espriella, Enrique Gómez Martínez, criticó a Sheinbaum por “interferir en un proceso soberano” y por buscar “sembrar dudas donde no las hay” con sus declaraciones. Medios colombianos de derecha, como Blue Radio y NTN-24, también calificaron las declaraciones de la presidenta mexicana como intervencionismo en asuntos internos.
El tablero colombiano: De la Espriella y Cepeda hacia la segunda vuelta
Los resultados oficiales de la primera vuelta electoral, según la Registraduría Nacional, indicaron que Abelardo de la Espriella obtuvo el 43.74% de los votos. Iván Cepeda le siguió con el 40.90%. Dado que ninguno de los candidatos alcanzó el 50% más uno de los votos, ambos deberán presentarse a una segunda ronda electoral programada para el 21 de junio.
El contexto electoral se complejizó con la intervención de Donald Trump, quien expresó su “apoyo total” a De la Espriella y se refirió a Cepeda como “un marxista de izquierda radical”. Los políticos derechistas colombianos justificaron públicamente el abierto injerencismo de Trump, mientras deploraban los comentarios de Sheinbaum en respaldo a las denuncias de fraude electoral hechas por Petro.



